miércoles, 7 de enero de 2009

APRENDIZAJE

Cada vez que Lie Tse no estaba ocupado, Yin Sheng aprovechaba la oportunidad para mendigar secretos. Lie Tse siempre lo despedía y no le decía nada hasta que finalmente le dijo: Pensaba que eras inteligente ¿realmente eres así de vulgar? Ven, te iré lo que aprendí de mi propio maestro.
Tres años después de empezar a servir al maestro, mi mente ya no se atrevía a pensar en lo correcto y lo incorrecto, y mi boca ya no se atrevía a hablar de benefícios y daños. Solo entonces recibí algo tan importante como una mirada del maestro.

Cinco años más tarde mi mente de nuevo estaba pensando en lo correcto y lo incorreto, y mi boca de nuevo estaba hablando de beneficio y daño. Por priemra vez la cara del maesto se relajó en una sonrisa.
Siete años más tarde pensaba cualquier cosa que me viniera a la mente, ya sin distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, y decía todo lo que me venía a la boca, ya sin distinguir entre el beneficio y el daño. Y por primera vez el maestro tiró de mi para que me sentara con él en la misma estera.
Nueve años más tarde pensaba sin conocimiento todo lo que me venía en mente, y decía sin conocimento todo lo que me venía a la boca sin saber si lo correcto y lo incorrecto, el beneficio y el daño, eran míos o de otro, y sin saber si el maestro era mi profesor o no. Todo era igual.
¡Ahora tu vienes a ser mi discípulo, y antes de que haya pasado un año tú estás indignado y resentido una y otra vez!
El arte más grande del mundo es ser discípulo. No se puede comparar con ninguna otra cosa. Es algo único e incomparable. No existe nada parecido en ninguna otra relación, no puede existir nada parecido.
Ser discípulo, estar con un maestro, es entrar en lo desconocido. Es un asunto en el que no puedes ser muy agresivo. Si eres agresivo, lo desconocido nunca te será revelado. Es algo que no puede ser revelado a una mente agresiva. Esa es la índole de su naturaleza, hay que ser receptivo, no agresivo.
La búsqueda de la verdad no es una búsqueda activa, es una profunda pasividad: en tu profunda pasividad recibirás. Pero si eres demasiado activo, si te involucras demasiado, fallarás. Se trata de ser como un vientre materno, recibir la verdad como una mujer recibe un embarazo.
Recuerda esto...
Así luego podrás comprender muchas cosas más fácilmente.

Estar cerca del maestro significa pura pasividad, absorber todo lo que el maestro da, todo lo que el maestro es; sin preguntar. En cuanto empiezas a preguntar te vuelves agresivo, pierdes la receptividad, te vuelves activo. Desaparece lo pasivo, lo femenino.

Nadie ha encontrado jamás la verdad con una actitud masculina.. agresiva, violenta. No es posible. A la verdad se llega muy silenciosamente. En realidad, tú esperas y ella llega a ti. La verdad te busca a ti, como el agua busca el suelo profundo, se desliza hacia abajo, encuentra un lugar, y se convierte en un lago.
Una mente activa está demasiado llena de ella misma; una mente activa cree que sabe la verdad. Cree que uno solo tiene que preguntar.
Pero cuando uno se vuelve pasivo, ni siquiera sabe la pregunta ¿Cómo preguntar? ¿Qué preguntar? ¿Para que preguntar? No hay pregunta, uno no puede hacer otra cosa que esperar. Eso es la paciencia- infinita paciencia- porque no es una cuestión de tiempo, no se trata de esperar unos mesos, o unos cuantos años. Si tu paciencia es para unos cuantos años, no servirá de nada, porque una mente que piensa que tiene que esperar durante tres años, en realidad no está esperando. Está activamente antenta; cuando haya pasado tres años, entonces podrá saltar, ser agresiva y preguntar; entonce el podrá decir que el periodo de espera ya ha pasado, que tiene derecho a saber. No es así. Nadie tiene nunca derecho a saber la verdad.

De reprente llega el momento en que estás preparado, y tu paciencia ya no es de tiempo, sino de eternidad; no estás esperando algo, sino simplemente esperando, porque la espera es hermosa; la espera en sí es una meditación muy profunda . ¿a quién le importa las demás cosas? Cuando la espera se ha vuelto tan total, tan intensa, tan completa, que el tiempo desaparece, adquiere la cualidad de eternidad. Entonces estás preparado inmeditamente. No tienes derecho, recuerda; tú no puedes demandar. Tú simplemente estás preparado y ni siquiera eres consciente de que lo estás. Porque la propia consciencia sería un impedimento para tu disposición; la propia consciencia sería mostrar que el ego está ahí, observando desde un rincón oculto o no, sea obvio o no.
Incluso en el rincón más profundo del inconsciente, el ego es agresivo. Y cuando digo que el arte de ser discípulo es volverse completamente pasivo, quiero decir: disuelve el ego. Entonces no habrá nadie para preguntar, para pedir, simplemente no hay nadie; tú eres una casa vacía, un profundo vacío, simplemente estás esperando. Y de repente, sin pedirlo, te es concedido todo lo que hubiera podido imaginar.
Zen

8 comentarios:

Jordi Gascon dijo...

Bueno... vale

Silvano Baztán dijo...

¡Hola! En los momentos de mayor apretura, de mayor descoloque, el zen siempre es una herramienta de gran interés. Como bien indica, el mayor conocimiento viene desde la comprensión de la escucha, no desde la locura de pensamientos en forma de preguntas.

Lo único que me chirría al hablar sobre el zen, el yoga..., es el tema de la disolución del ego como paso ineludible de cara a la iluminación, al crecimiento... Creo que es un problema de semántica con el término 'ego'.

Soy consciente de que venimos a este mundo con nuestro respectivo ego; o sea, con el conjunto de características que hacen diferenciarme de los demás seres humanos a nivel físico, emocional, mental,...

Soy igualmente consciente de que el ego es una herramienta en la que nos tenemos que apoyar para construirnos, en este plano vital en el que nos hayamos. Eso no quiere decir que tengamos que quedarnos anclados a él, sino utilizarlo para trascenderlo.

Si en este plano nos dedicáramos a disolver nuestro ego, creo que no sacaríamos pleno rendimiento a esta etapa de nuestra existencia.

Salud para ti y los tuyos

Anónimo dijo...

Hola Jurema, muy bonito lo que has puesto hoy.
Pienso que en realidad se trata de elegir: ¿qué es lo que deseamos?
Deseamos seguir alimentando nuestra mente, o ya preferimos empezar a conocer a nuestra alma?
Dificil elección no? El ego es el obtaculo, no lo olvidemos...
Bueno...despues de muchos dias...besos al sol.
Maria

Jurema dijo...

Silvano Baztán.

Mucho se habla sobre el ego,Y lo primero es ajustarse al concepto que tiene nuestra cultura y las orientales, aunque es lo mismo como bien dices es cuestión de semántica .
No soy del parecer de destruir el ego, llegara el momento que solo desaparecerá , si esta aquí es por algo fundamental hay que estarle agradecido por la función que hace, ha dedicado miles de años en su aprendizaje para sobrevivir, y una vez construido no lo vamos a aniquilar...En mi humilde opinión sí hay que conocerlo muy bien, sus juegos y estrategias, reestructurarlo y enseñarle sus errores y nuevas posibilidades para su propio beneficio y del que lo rodean.

Ya ves! con diferente versión estoy totalmente de acuerdo contigo .
Un abrazo.

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María Mariaaa...Jajaj.. que bueno el solecito de invierno!
No creo que sea muy difícil elegir , un poco de mandra si da..
Pero hay un momento en la vida que sientes la emergencia espiritual y ahí empieza la búsqueda , vas dando tropezones de ciego pero también empiezas a andar el camino del yo soy..

Un beso

sedemiuqse dijo...

Hola:

Cada instante, cada momento, cada soplo, Esta piedra es portadora de todas las preguntas y respuestas, llego completa, cargada, llena...Todo está en nosotros, cualquier camino que elijamos ya existe, antes de que pienses, ya esta creado ese pensamiento. Si en tu imaginación crees que no tienes las respuestas, no las tendrás.

Besos y amor
je

Jurema dijo...

sedemiuqse.
Con el tiempo cada vez más nos damos cuenta del significado que tienen para nuestras vidas las diferentes personas que llegan y pasan en diferentes etapas y circunstancias. En cierta forma creo que podría deletrear con grandes detalles las mejores cosas que he recibido de las personas que considero haber aprendido mucho.
Eso es como las piedras ya estaban ahí, solo hay que verlas!!.
Besos besos...

Anónimo dijo...

...

albert.

Jurema dijo...

Albert!

Un abrazo mío, y otro del tilo...