Mostrando entradas con la etiqueta Pueblos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pueblos. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de diciembre de 2008

ARTE SHIPIBO


Los diseños Shipibo son una fusión de forma, luz y sonido.
Cuando las mujeres miran sus diseños lo que están percibiendo es, en realidad, una tonada.
Los diseños se extienden más allá de los artefactos mismos y pueblan, para ellos, todos los espacios. Lo que para nosotros es una demostración gráfica, para ellas es una melodía.
Cada diseño tiene su melodía.

sábado, 1 de noviembre de 2008

DIA DE MUERTOS EN MÉXICO


Día de Muertos en México.

Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal.
Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes.
Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.

El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos.
Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. Llanto o dolor no existen, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos.
La exagerada hospitalidad de los mexicanos es proverbial. Ésta se manifiesta a la menor provocación, aún más si los visitantes son sus parientes ya fallecidos.
Hay que
deleitarlos y dejarlos satisfechos con todo aquello que es de su mayor agrado y asombro: la comida.

Desde remotas épocas hasta la actualidad, el “banquete mortuorio”, resplandece en todas las moradas nacionales, desde los humildes jacales o casas rústicas, hasta los palacios y mansiones.

La comida ritual se efectúa en un ambiente regiamente aderezado en el que vivos y muertos se hacen compañía.

Cada pueblo y región ofrece variados diseños e ideas para este evento, pero todos con la misma finalidad: recibir y alimentar a los invitados, y convivir (o tal vez “conmorir”), con ellos.

Eduardo Merlo Juárez

martes, 15 de abril de 2008

MEXICO

1.- ¿Sabías que el meteorito que provocó la extinción de los dinosaurios se estrelló, hace 65 millones de años, en lo que actualmente es el pueblo de Chicxulub en la costa de la península de Yucatán? El impacto formó un cráterde 180 kilómetros 600 metrosde profundidad. Fue descubierto en 1981 cuando trabajadores de Pemex hacíanperforaciones en busca de yacimientos petroleros, detectando un cambio de diámetro, que actualmente está sepultado a brusco de la densidad a esa profundidad.

2.- México significa "en el ombligo de la Luna". Del Náhuat "Metztli" (luna) y "xictli" (ombligo). Los Aztecas lo pronunciaban "Meshico". Los españoles lo escribían "Méjico" ya que no existía la pronunciación de la "x". La Real Academia de la lengua permite las dos versiones: México y Méjico.

3.- ¿Sabes porqué se le llama Zócalo a la plaza central de la Ciudad de México? En 1842 el presidente Antonio López de Santa Ana mandó construir en la entonces Plaza de la Constitución una gran columna conmemorando ando la Independencia Sin embargo debido múltiples problemas sólo se terminó la base o zócalo, la cual permaneció durante varios años hasta que fue retirada, pero el nombre llegó para quedarse.

4.- La residencia oficial de los presidentes mexicanos se llama "Los Pinos" no porque en ella abunden estos árboles, si no en recuerdo de una huerta en Michoacán donde el presidente Lázaro Cárdenas (quién fue el primero en habitar dicha residencia) conoció a su esposa.

5.- México (el estado de Zacatecas) es el mayor productor de plata en el mundo.

6.- México es el mayor consumidor per cápita de coca cola a nivel mundial (527 botellas de ocho onzas por persona al año, superior al promedio de 411 en Estados Unidos).

7.- México es el país que tiene más taxis: 60,000 registrados (súmale los piratas).

8.- El nombre de la zona de México conocida como Península de "Yucatán" se debe a que un conquistador preguntó a un maya cómo se llamaban esas tierras. El nativo probablemente le respondió: yuk ak katán. Lo que el español no sabía es que en maya significa "no te entiendo".

9.- El castillo de Chapultepec es el único castillo construido en el continente Americano donde han habitado monarcas.

10.- México, D.F. es la ciudad con el mayor número de museos en el mundo: 110 museos

miércoles, 2 de abril de 2008

CAMINANDO POR YARINACOCHA

La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicción no tienen edad.


Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña, detrás de cada línea de llegada, hay una de partida; detrás de cada logro, hay otro desafío.


Mientras estés vivo, siéntete vivo; si extrañas lo bueno que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.


No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas.

domingo, 30 de marzo de 2008

PUEBLO MAPUCHE

Cuando vinieron
ellos tenían la Biblia
Y nosotros teníamos la tierra.

Y nos dijeron, cierren los

ojos y recen

Cuando abrimos los ojos

Nosotros teníamos la Biblia

Y ellos tenían la Tierra."

MARICI WEU

(Guardianes de la Tierra)


lunes, 24 de marzo de 2008

TIBET


Cada pueblo tiene su forma característica de pensar influida por muchos factores. Entre ellos podemos enumerar la experiencia pasada por sus componentes, que queda reflejada, de forma más o menos fidedigna, por la historia.
Otro factor importante es el geográfico, sabido es que los ríos y mares favorecen la comunicación con el exterior; y que las montañas la dificultan.

Contamos también con el tipo de vida que provoca la forma y calidad del terreno, esto hace, entre otras cosas, que sus habitantes sean más o menos cómodos, que se acostumbren a la seguridad y estabilidad producida por cosechas abundantes o a la inseguridad producida por riesgos constantes de inclemencias climáticas o geológicas.

Todo este preámbulo nos sirve para comprender mejor la mentalidad y forma de vida tibetana. Un factor geográfico decisivo son las montañas del Himalaya, estas montañas mantuvieron un gran nivel de aislamiento de este pueblo durante muchísimos años. Asimismo, el clima seco y frío no animaba a otros pueblos a intentar su conquista.

Estos factores influyen en el carácter del tibetano, los hacen personas duras, resistentes y predispuestas al sacrificio necesario para conseguir metas materiales, morales y espirituales. Su mentalidad es menos especulativa que la nuestra, más dispuesta a vivir que a discutir lo que se aprende.

De manera que, con la única excepción del Budismo, durante varios cientos de años, ninguna forma de cultura exterior penetró en este mágico lugar.

Dicen algunos orientales que el Tibet es el “Ombligo del Mundo”, o sea un centro espiritual en el cual tuvo su origen el ser humano. Lo mismo decían los incas respecto a Cuzco o los griegos respecto a Delfos. Cuentan otras tradiciones que allí se guardan las reliquias más antiguas que el hombre pueda imaginar e incluso conocimientos no alcanzados aún por la ciencia. No faltan tampoco leyendas que hablan de seres superiores, espirituales. Todo esto contribuye a crear el clima de misterio que siempre rodeó a Tibet.

La filosofía de Tibet es distinta a la de la India. Esencialmente nos habla de lo mismo, pero la mentalidad tibetana le ha sacado al pensamiento hindú su dulzura. Eso no significa que sean fríos, pero en su forma de expresar las ideas y sentimientos no hay exuberancia de ningún tipo, sino que dejan traslucir la belleza natural que se halla en todas las cosas.

Los conocimientos y vivencias tibetanas fueron ocultándose y terminaron perdiéndose, prácticamente, con la invasión china. Pero una parte de ese legado se ha podido conservar a través de algunos libros rescatados. Uno de ellos es “El Libro de los Preceptos de Oro”, del que Helena Petrovna Blavatsky ha extraído una parte que ha titulado La Voz del Silencio”.

Este libro es una pequeñísima muestra de un pensamiento lleno de vivencias espirituales e impregnado de confianza en la Naturaleza y sus leyes.

Exponemos solamente un fragmento de dicho libro:

Haz que tu alma preste oído a todo grito de dolor, y no permitas que el sol ardiente seque una sola lágrima de pena antes que tú la hayas enjugado en el ojo del que sufre. Pero deja que las ardientes lágrimas humanas caigan una a una en tu corazón y en él permanezcan sin enjugarlas hasta que se haya desvanecido el dolor que las causaba.

Estas lágrimas, oh tú, de corazón compasivo, son los arroyos que riegan los campos de caridad inmortal. En este suelo es donde crece la flor de media noche, la flor de Buda, más difícil de encontrar y más rara de ver que ninguna otra.”

Este párrafo es una muestra de la filosofía profunda que baña el pensamiento tibetano, que va siempre a buscar la causa del dolor, que, a veces, no es la que parece. Todo lo que nos sucede tiene un por qué, aunque nosotros no lleguemos a encontrarlo.

La lluvia siempre caerá, el sol siempre saldrá, aunque nosotros no sepamos por qué.

Pero podemos aumentar nuestra capacidad de atención, nuestra capacidad de esfuerzo y, tal vez, llegaremos a conocer, un poquito más el pensamiento y el corazón humanos.

Quizás nos falta valor para enfrentar esa búsqueda porque no sabemos lo que vamos a encontrar, pero esconderse, y no ver, no evita que las cosas sucedan, que la vida siga adelante sin que nosotros seamos partícipes de nuestro propio destino.

Otro pilar fundamental es la compasión ante el dolor ajeno, pero una compasión inteligente, que nos lleva a ayudar al que sufre sin quedarnos en el hecho concreto, en lo puntual.

Esta ayuda no termina hasta que hayamos localizado y anulado la causa de ese dolor. Porque si no es así el dolor volverá y se repetirá.

Esta filosofía nos presenta una idea bellísima, que aparece en religiones, filosofías, alquimia..., y es que ayudando a los demás es como mejor nos ayudamos a nosotros mismos. También podemos recordar la frase que se podía leer en el Templo de Apolo, en Delfos: “Conócete a Ti mismo y conocerás el Universo y los Dioses”.

Vemos, pues, que la verdad, la generosidad, el conocimiento..., no son patrimonio de nadie y son patrimonio de todos, se pueden encontrar analogías en los lugares y épocas más distantes, sólo hace falta un verdadero espíritu de investigación alejado de prejuicios e intereses creados.